Categorías
Blog

¿Tenemos una “nueva Juana Rivas” en España?

Comparte en RR.SS.

Parece que, una vez más, tenemos a un medio de comunicación, y a sus “soldados”, haciendo campaña política contra la presunción de inocencia.

Al igual que ocurrió hace un par de años con una señora, a la que la justicia no había dado la razón, todo apunta a que la historia se repite.

Esta vez, es una persona popular, conocida por todos los españoles, la que se aprende el panfleto de los “chiringuitos del género” y va a soltarlo todo, punto por punto, apoyado por los “jueces televisivos”, cuya sentencia creen por encima de la real, de la de verdad.

Además de los invitados, que no tienen ningún tipo de criterio objetivo, tenemos a una “experta”, que pertenece a uno de esos chiringuitos que, como el resto de los que allí estaban, se carga también la presunción de inocencia.

Y, por si todo esto fuera poco, tenemos la intervención de los salvadores del mundo, los que viven para hacer de nuestro país un mundo mejor para todos sus habitantes (dando su vida por ello)…

Los políticos progres.

Twiteando al programa, para lanzar su campaña política.

Gritando, como ya hicieron con “la Juana”: “Yo sí te creo”.

Tachando de justicia machista a aquella que no da una sentencia favorable a una madre que se separa del padre de sus hijos.

Esa justicia donde las juezas son mayoría frente a los jueces.

Pero, claro, esas juezas están oprimidas por el hetero-patriarcado. Por lo tanto, no vale su criterio de justicia.

Pero, qué disparate estoy diciendo.

Cómo puedo dudar de la veracidad de todo lo que se dice en una “novela-confesión”.

Un programa grabado y editado, con musiquita incluida. Es más que obvio que todo lo que allí se ve y se oye es cierto.

Cómo puedes dudar, con la cantidad (y calidad) de pruebas que se mostraron.

¿Acaso se puede dudar del diagnóstico de los psicosociales de los juzgados de violencia contra la mujer?

El que es padre separado y ha tenido que pasar por los psicosociales de un juzgado de familia, puede imaginar como será la versión “ultra-femiprogre” de éstos.

Teniendo en cuenta que, según la Ley contra la Violencia de Género:

Artículo 14.

“Los medios de comunicación fomentarán la protección y salvaguarda de la igualdad entre hombre y mujer, evitando toda discriminación entre ellos.

La difusión de informaciones relativas a la violencia sobre la mujer garantizará, con la correspondiente objetividad informativa, la defensa de los derechos humanos, la libertad y dignidad de las mujeres víctimas de violencia y de sus hijos. En particular, se tendrá especial cuidado en el tratamiento gráfico de las informaciones”

… nos podemos plantear, al menos, que la objetividad informativa y la salvaguarda de la igualdad entre el acusado y la acusadora no han sido, precisamente, la tónica del show televisivo de anoche.

Y, ¿qué tiene todo esto que ver con este blog?

Es evidente que esto es fruto de una guerra perdida por la custodia de unos hijos, ahora mayores de edad, además de por una posible “compensación económica” (si no por parte de la justicia, por parte del “circo” de la tele).

¿Estoy afirmando que la supuesta maltratada miente? No.

¿Estoy afirmando que el supuesto maltratador miente? No. Aunque sería interesante ver una novela-confesión de el padre, como contra parte de la versión “madre coraje”.

Sólo digo que, según los datos que se han aireado durante varios años en el mismo medio que ahora hace un juicio particular de unos hechos de supuestos malos tratos, todo fue resuelto ya en los tribunales y le dieron la razón a una de las partes.

Si hay pruebas posteriores a la sentencia actual, que pudieran demostrar que el padre de esos chicos es un maltratador, podrá “reabrirse” el caso y pedir una modificación de esa sentencia.

En todo caso, es la sentencia de la justicia (la de la venda en los ojos) la que debemos tomar por buena y no la de los “progres y maricones” (palabras del presentador de ese programa), por más que la adornen con música de fondo y lágrimas de cocodrilo.

Y, es que, se cumple una vez más la premisa de que un padre, no sólo debe ser bueno, sino

  • parecerlo,
  • que la justicia te dé la razón,
  • que los medios de comunicación progre te den la razón, para
  • que la sociedad te dé la razón.

¡Ufff! Son muchas cosas, ¿no?.


Comparte en RR.SS.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *