Categorías
FAQ

Incumplimiento de sentencia de Guarda y Custodia de tu hijo

El artículo 118 de la Constitución Española nos dice que:

“Es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por éstos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto.”

¿Esto quiere decir que debéis cumplir a rajatablas la sentencia tu expareja y tú?

Normalmente, los jueces añaden una coletilla en sus sentencias que vienen a ser del estilo a:

“salvo acuerdo entre los progenitores…”

Es en este único caso (sin entrar en casos puntuales de fuerza mayor), en el que podría “incumplirse” la sentencia.

En realidad, no se trata de un incumplimiento como tal, sino de un acuerdo entre las partes, posterior a la sentencia, que el juez “autoriza” por escrito en la misma.

¡Ojo! Esto no tiene nada que ver con las órdenes de alejamiento entre progenitores.

Si tu ex y tú tenéis una orden de alejamiento (de ti hacia ella, ella hacia ti, o de ambos), y decidís quedar un día a tomar un café, una comida de reconciliación, o algo por el estilo…

… podréis ser acusados de un delito de incumplimiento de la orden de alejamiento.

Mi ex incumple la sentencia reiteradamente.

El 30 de marzo de 2015, con la llegada de la LO 1/2015 quedan derogados los artículos 618.2 y 622 del Código Penal.

Este, entre otras cosas decía que:

“Los padres que sin llegar a incurrir en delito contra las relaciones familiares o, en su caso, de desobediencia infringiesen el régimen de custodia de sus hijos menores establecido por la autoridad judicial o administrativa serán castigados con la pena de multa de uno a dos meses.”

Así, el incumplimiento del regimen de visitas quedaba despenalizado.

Esto quiere decir que si vas a una comisaría para denunciar que tu ex no te deja ver a tu hijo, cuando en la sentencia dice que te toca verlo ese día a esa hora, te dirán que vayas a poner una denuncia en el juzgado que corresponda, porque ellos no pueden hacer nada.

No es que antes hicieran mucho.

Pero, al menos, te quedabas más tranquilo al denunciarlo y, a veces, incluso acudían a casa del progenitor que estuviera inclumpliendo la sentencia (normalmente el custodio) y le obligaban a cumplir el régimen de visitas acordado.

Entonces, ¿qué puedo hacer ahora?

Con respecto al incumplimiento del régimen de visitas, poco podrás hacer, desde el punto de vista legal.

No entiendas, con esto, que debes hacer algo fuera de la legalidad.

Me refiero a que, si tu ex incumple la sentencia de manera reiterada, puedes pedir en el juzgado la “ejecución de sentencia”.

Cada vez que tu ex imcumpla el régimen de visitas (o cualquier otra parte de la sentencia), acude al juzgado y pon la denuncia correspondiente.

Una persona que es capaz de privar a su hijo de la visita de su padre, difícilmente hará mucho caso a un juez, a menos que reciba una sanción que le duela y que se le pueda obligar a cumplir.

Aunque en principio no sirva de mucho, la acumulación de denuncias hará que el juez llame a capítulo a tu ex.

Todas esas “faltas” irán sumando a tu favor, para el momento en que pidas la modificación de medidas.

Se han dado casos (los menos) en que se han hecho cambios de custodia por incumplimiento reiterado del régimen de visitas por parte del progenitor custodio.

En nuestro caso, sólo cabe plantearnos el cambio de la custodia exclusiva a una custodia compartida.

Pero, tampoco te hagas muchas ilusiones.

Al final, los gabinetes psicosociales están a favor de hacer los mínimos cambios posibles en las sentencias, con la excusa que el cambio de custodia puede afectar negativamente al menor y ahí están ellos, cual dioses del Olimpo, para velar por el “bien superior del menor”.

No hace falta ser muy avispado, ni tener máster en psicología de “niños de padres separados”, para saber que los niños se adaptan mejor que muchos adultos a los cambios .

Sólo hace falta ser padre (muchos miembros de estos gabinetes psicosociales son jóvenes y “jóvenas”, que ni siquiera tienen hijos), para darse cuenta de lo fácil que se adapta un niño a dormir en casa de un amigo, de la abuela, de un hotel… y ningún juez prohíbe que duerman donde toque ese día, fin de semana, o vacaciones.

Pero, según un psicólogo o un asistente social:

“!Ufffff¡ El niño sufriría mucho si tuviera que empezar a dormir en casa de su padre de lunes a viernes (aunque le encante dormir en esa casa de viernes a domingo).”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *