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Qué significa Custodia Compartida

Por si has llegado a esta página y todavía no sabes lo que es la custodia compartida, te diré que, en pocas palabras, es la forma de repartir los tiempos de cada progenitor con los hijos de ambos, después de una separación o un divorcio.

Algo que parece muy simple pero que, en muchos de los casos requerirá la presencia de un abogado y un procurador por parte de cada uno de los progenitores, además de un juez y de un fiscal de menores.

Si añadimos el informe del gabinete psicosocial, nos encontramos con que, algo que en principio parecía tan simple, necesita de, al menos, 7 personas.

Vamos, que no estarás solo el día de la vista.

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Mi ex no me da la ropa de mi hijo

Esto es algo que muchos padres separados desconocen y que tiene una sencilla y contundente explicación.

Pero la resolución no es tan brillante, cuando tu ex es una tozuda rencorosa o una retorcida “negacionista” (ahora que está tan de moda esta palabra).

El art. 142 del código civil dice que:

“Se entiende por alimentos todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica”.

Si la custodia de tu hijo la tiene tu ex, seguramente le estás pasando una pensión de alimentos.

Con lo cual estás cubriendo con ella, entre otras cosas, el “vestido” de tu hijo.

Tú estás pagando la ropa que tu hijo necesita para su día a día.

Otra cosa es que tu ex le quiera comprar al niño un traje de Carolina Herrera, para la boda de su tía. Eso lo pagaría ella, porque no creo que tu pensión de alimentos diese para tanto.

Así es que, cada vez que tengas que recoger a tu hijo para disfrutar el fin de semana con él, tu ex deberá entregarte ropa y calzado adecuados para el tiempo que pasará contigo.

Lo mismo ocurrirá cuando disfrutes de tu pequeño 15 días de vacaciones en verano.

En este caso, deberá darte una maletita, o una bolsa de basura (si le gusta humillarte por que sí), con toda la ropa y calzado imprescindibles para pasar 15 días de vacaciones con tu hijo.

La teoría es muy bonita.

Pero, qué pasa si tu ex se niega a colaborar y te dice que le compres tú la ropa que lleva el niño cuando está contigo, que bastante poco le pasas de pensión para que vengas exigiendo.

No conozco a una madre con custodia exclusiva que no diga que su ex le pasa una mierda de pensión de alimentos.

Lo  que tienes que hacer en este caso, si tu ex no te da la ropa cuando recoges a tu hijo (no si te dice que le pasas una mierda de pensión de alimentos), es acudir al juzgado y poner una demanda de ejecución de sentencia.

Lo que no tienes que hacer es comprar la ropa de tu hijo y reclamar el gasto a la madre en la demanda de ejecución.

Es evidente que, si no te da la ropa, algo tendrás que poner a tu peque cuando esté contigo.

Pero, poniendo esa demanda, hará que la próxima vez se piense las cosas antes de actuar de esa manera.

Con un poco de suerte, su abogado le advertirá de las consecuencias de incumplir reiteradamente la sentencia.

Y, ten en cuenta que cada juzgado y cada juez es un mundo.

Como decía mi primera abogada: “en derecho no siempre dos y dos son cuatro”.

Pero, el artículo 142, como cualquier otro, no lo va a cambiar ningún juez.

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Creo que mi ex es una psicópata

Si te pido que pienses en un psicópata, probablemente te venga a la cabeza la imagen de Hannibal Lecter (Anthony Hopkins) en El Silencio de los Corderos, Jack el Destripador, Adolf Hitler o, su homónimo comunista, Iósif Stalin.

Por suerte, no todos los psicópatas llegan a esos niveles.

El psicópata suele ser una persona mucho más sutil.

Elige una víctima y es a ésta a la que intentará hacer la vida imposible, sin que nadie más pueda darse cuenta.

Las herramientas más utilizadas por el psicópata son la mentira, la manipulación, las medias verdades, la proyección (una de las más peligrosas) y el encanto (superficial) ante los que le rodean.

El psicópata se aburre con facilidad, es incapaz de fijarse objetivos, tiene una baja autoestima, no tiene remordimientos y disfruta creando conflictos. Además, carece de empatía y está por encima de las normas sociales.

¡Una joyita, vamos!

Si crees que acabo de describir a tu ex, espera un poco.

No saques conclusiones todavía.

Cuando una relación de pareja se rompe, es obvio que algo no iba bien.

Si hay hijos de por medio, se debería haber pensado muy bien, antes de decidir dar el paso de “no retorno”.

Y, si la ruptura se debe a terceras personas, tenemos el caldo de cultivo perfecto para una ruptura conflictiva.

Se supone que tu caso es el de una ruptura conflictiva.

Por eso estás aquí.

Muchas personas, con las que estás hablando de tu problema, de dirán que no te preocupes:

  • Que, por muy enfadada que esté tu expareja, ya se le pasará.
  • Que, con el paso del tiempo, empezaréis a ver las cosas de otro modo y podréis llegar a colaborar, por el bien de vuestro hijo.

Esto puede ser cierto.

Al inicio de la ruptura hay mucha tensión acumulada.

Hay reproches, rencor, celos, rabia… Y todo eso se va disipando en el tiempo, para dar paso al sentido común.

Eso ocurre cuando se trata de dos personas adultas, responsables, que miran por el bien de su hijo y por el suyo propio.

Pero, lo que no saben estas personas que te aconsejan esperar a que el tiempo devuelva las aguas a su cauce es que, cuando tu pareja es una psicópata no hay tiempo que disuelva los conflictos.

Cada día que pase será como el primer día. Un infierno.

Cómo identificar si tu ex es una psicópata

Sólo tú puedes desenmascarar a tu ex.

Seguramente ya lo hayas hecho, sin darte cuenta.

Piensa en tu relación antes de la ruptura:

¿Era generosa contigo? ¿Te hacía regalos? O, más bien te decía los regalos que pensaba hacerte, pero nunca llegaba a hacerlos.

¿Era generosa con el bebé?

Si era fumadora, ¿dejo de fumar al enterarse que estaba embarazada? ¿Durante la lactancia?

¿Dejó de dar el pecho al bebé, o nunca se lo dio, por pereza a levantarse por las noches?

¿Alguna vez la viste llorar o sentir lástima por alguien, o por alguna situación que no fuera de rabia o de impotencia?

¿Solía hacer planes, cuando estábais juntos, pero nunca los cumplía? ¿Te culpaba a ti de no poderlos cumplir? 

¿Conoces a sus amistades? ¿Son relaciones duraderas o, por el contrario, cambia frecuentemente de amistades?

¿Es muy coqueta?¿Se preocupa mucho por su aspecto exterior?

Cuando discutíais, ¿alguna vez reconocía sus errores? O, por el contrario, ¿te solía culpar a ti de lo ocurrido y te reclamaba que le pidieses perdón?

¿Vivías con ella en una permanente desestabilidad emocional, con muy pocos descansos de tensión?

¿Siempre fue así? ¿Cuándo empezó esta situación de desestabilidad emocional?

¿Suelen ponerle muchas multas de tráfico, o de aparcamiento?

Puede que alguna de las preguntas te hayan dejado “patinando”.

No hace falta que te diga cuál es la respuesta correcta.

Mi intención no es más que hacerte reflexionar sobre la persona que has tenido a tu lado.

Aquella con la que has compartido algo tan importante como traer a tu hijo al mundo.

Vuelve a leer lo que te decía más arriba sobre el psicópata y las herramientas que suele utilizar.

Ahora, te será mucho más fácil saber si tu ex es una psicópata.

Y, si es así, te aconsejo que te informes bien sobre las precauciones que debes tomar.

 

La regla número uno, respecto al trato con un psicópata, es el “contacto cero”.

Pero, en tu caso, eso es prácticamente imposible.

Tienes un hijo en común con el psicópata.

Es un tema bastante complejo como para despacharlo con un artículo de 800 palabras.

Me gustaría recomendarte un libro, antes de terminar esta entrada, que puede ayudarte a entender qué pasa por la mente de una pareja psicópata.

Se trata de Amor Zero: cómo sobrevivir a los amores con psicópatas, de Iñaki Piñuel.

También te recomiendo ver alguno de estos vídeos en Youtube (de Iñaki Piñuel y Hugo Marietán):

Identifica a un psicópata en la pareja

La madre psicópata

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FAQ Situaciones

¿Puedo tener el vídeo de mi juicio?

¿Cuántas veces has escuchado que preguntando se llega a Roma?

A lo mejor eres de los que les gustaría tener “un recuerdo” de tu paso por los juzgados.

Quizá te hayas preguntado alguna vez si esto es posible.

Yo lo he pedido alguna vez y no he tenido problemas en que me lo facilitaran.

Pero… (siempre hay un “pero”) según a quien preguntes, puedes tardar más o menos en llegar a Roma.

Cuando pregunté a este funcionario, me dijo que eso era inviable.

Nooo. No me dijo que no pudiera llegar a Roma.

Me dijo que no me darían la grabación del juicio.

Incluso, al decirle al funcionario que me atendió al teléfono, que en otras ocasiones me habían dado la grabaciones de otros juicios, la respuesta fue un “NO”.

Algunos parece que disfrutan dándote un “no” por respuesta.

Quizá le había interrumpido una charla muy amena que estaba manteniendo con el compañero de al lado.

¿Quién sabe?

La cosa es que si tienes que quedarte con la primera respuesta que te dan, lo llevas claro.

 

El artículo 147 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC) ,así lo contempla.

Y, por si fuera poco, se vuelve a mencionar en el art. 187 LEC.

“Las actuaciones orales en vistas, audiencias y comparecencias celebradas ante los jueces o magistrados o, en su caso, ante los letrados de la Administración de Justicia, se registrarán en soporte apto para la grabación y reproducción del sonido y la imagen y no podrán transcribirse.”

“Las partes podrán pedir, a su costa, copia de las grabaciones originales.”

Ahora, ya sabes llegar a Roma, por el camino más corto.

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Incumplimiento de sentencia de Guarda y Custodia de tu hijo

El artículo 118 de la Constitución Española nos dice que:

“Es obligado cumplir las sentencias y demás resoluciones firmes de los Jueces y Tribunales, así como prestar la colaboración requerida por éstos en el curso del proceso y en la ejecución de lo resuelto.”

¿Esto quiere decir que debéis cumplir a rajatablas la sentencia tu expareja y tú?

Normalmente, los jueces añaden una coletilla en sus sentencias que vienen a ser del estilo a:

“salvo acuerdo entre los progenitores…”

Es en este único caso (sin entrar en casos puntuales de fuerza mayor), en el que podría “incumplirse” la sentencia.

En realidad, no se trata de un incumplimiento como tal, sino de un acuerdo entre las partes, posterior a la sentencia, que el juez “autoriza” por escrito en la misma.

¡Ojo! Esto no tiene nada que ver con las órdenes de alejamiento entre progenitores.

Si tu ex y tú tenéis una orden de alejamiento (de ti hacia ella, ella hacia ti, o de ambos), y decidís quedar un día a tomar un café, una comida de reconciliación, o algo por el estilo…

… podréis ser acusados de un delito de incumplimiento de la orden de alejamiento.

Mi ex incumple la sentencia reiteradamente.

El 30 de marzo de 2015, con la llegada de la LO 1/2015 quedan derogados los artículos 618.2 y 622 del Código Penal.

Este, entre otras cosas decía que:

“Los padres que sin llegar a incurrir en delito contra las relaciones familiares o, en su caso, de desobediencia infringiesen el régimen de custodia de sus hijos menores establecido por la autoridad judicial o administrativa serán castigados con la pena de multa de uno a dos meses.”

Así, el incumplimiento del regimen de visitas quedaba despenalizado.

Esto quiere decir que si vas a una comisaría para denunciar que tu ex no te deja ver a tu hijo, cuando en la sentencia dice que te toca verlo ese día a esa hora, te dirán que vayas a poner una denuncia en el juzgado que corresponda, porque ellos no pueden hacer nada.

No es que antes hicieran mucho.

Pero, al menos, te quedabas más tranquilo al denunciarlo y, a veces, incluso acudían a casa del progenitor que estuviera inclumpliendo la sentencia (normalmente el custodio) y le obligaban a cumplir el régimen de visitas acordado.

Entonces, ¿qué puedo hacer ahora?

Con respecto al incumplimiento del régimen de visitas, poco podrás hacer, desde el punto de vista legal.

No entiendas, con esto, que debes hacer algo fuera de la legalidad.

Me refiero a que, si tu ex incumple la sentencia de manera reiterada, puedes pedir en el juzgado la “ejecución de sentencia”.

Cada vez que tu ex imcumpla el régimen de visitas (o cualquier otra parte de la sentencia), acude al juzgado y pon la denuncia correspondiente.

Una persona que es capaz de privar a su hijo de la visita de su padre, difícilmente hará mucho caso a un juez, a menos que reciba una sanción que le duela y que se le pueda obligar a cumplir.

Aunque en principio no sirva de mucho, la acumulación de denuncias hará que el juez llame a capítulo a tu ex.

Todas esas “faltas” irán sumando a tu favor, para el momento en que pidas la modificación de medidas.

Se han dado casos (los menos) en que se han hecho cambios de custodia por incumplimiento reiterado del régimen de visitas por parte del progenitor custodio.

En nuestro caso, sólo cabe plantearnos el cambio de la custodia exclusiva a una custodia compartida.

Pero, tampoco te hagas muchas ilusiones.

Al final, los gabinetes psicosociales están a favor de hacer los mínimos cambios posibles en las sentencias, con la excusa que el cambio de custodia puede afectar negativamente al menor y ahí están ellos, cual dioses del Olimpo, para velar por el “bien superior del menor”.

No hace falta ser muy avispado, ni tener máster en psicología de “niños de padres separados”, para saber que los niños se adaptan mejor que muchos adultos a los cambios .

Sólo hace falta ser padre (muchos miembros de estos gabinetes psicosociales son jóvenes y “jóvenas”, que ni siquiera tienen hijos), para darse cuenta de lo fácil que se adapta un niño a dormir en casa de un amigo, de la abuela, de un hotel… y ningún juez prohíbe que duerman donde toque ese día, fin de semana, o vacaciones.

Pero, según un psicólogo o un asistente social:

“!Ufffff¡ El niño sufriría mucho si tuviera que empezar a dormir en casa de su padre de lunes a viernes (aunque le encante dormir en esa casa de viernes a domingo).”

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Conceptos

Gastos extraordinarios y custodia compartida

Cuando te separas y empiezas a tener contacto con ciertos términos relacionados con la custodia de tu hijo, es muy común confundir alguno de ellos.

Uno de estos es “Gastos Extraordinarios”.

En realidad, lo más común es pensar que las actividades extraescolares son gastos extraordinarios.

Quizá por el hecho de que ambos términos tienen en común el prefijo “extra”.

Pues bien, los gastos extraordinarios, son aquellos imprescindibles para la crianza y la educación de nuestros hijos, pero que no pueden ser cuantificados con antelación, por surgir de manera imprevista.

Dentro de estos gastos están:

  • los gastos extraordinarios de carácter médico.

Tú no puedes saber, a la hora de separarte, si tu bebé va a necesitar una ortodoncia cuando cumpla 12 años.

  • y los gastos extraordinarios de carácter educativo.

Nadie puede decirte hoy si tu hijo va a necesitar un profesor de apoyo en matemáticas, si cuando todavía está en la guardería.

Todos los demás gastos estarán considerados “gastos ordinarios”.

Los gastos ordinarios, a su vez, pueden ser:

  • usuales (que serán incluidos en la pensión de alimentos).
  • y, no usuales, o voluntarios (que se pagarán al 50%, siempre que se llegue a un acuerdo entre los progenitores).

Para evitar dudas y, sobre todo, para evitar futuros conflictos y gastos innecesarios de tiempo y dinero, las sentencias incluyen una reseña a lo que se consideran gastos ordinarios no usuales.

De esta manera, nos aseguramos que se abone la cuantía conjunta del gasto, cuando llegue el momento.

Si los progenitores no llegasen a un acuerdo en los gastos no usuales (voluntarios), puede dejarse por escrito, en la sentencia, que cualquiera de los progenitores podrá hacer este tipo de gastos, si así lo desease, satisfaciendo el 100% del importe.

Un ejemplo sería que tú quisieras que tu hijo recibiera clases de esgrima y a su madre no le pareciera bien.

Le apuntas a clases de esgrima y pagas tú el 100% de la matrícula, mensualidades, equipación y demás.

Por último:

  • Los gastos extraordinarios se pagan al 50%, por cada progenitor, independientemente del tipo de custodia que tengas.
  • Deben estar consensuados por ambos progenitores.
  • Podrán realizarse sin ser consultado con el otro progenitor, en caso de extrema necesidad.
  • Pueden ser realizados sin consenso, vía judicial.
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FAQ Situaciones

Actividades extra escolares con la custodia compartida (o sin ella)

Si eres de los que no tienes una relación con tu expareja de lo más fluida (vamos, que os lleváis como el perro y el gato), tarde o temprano te tendrás que enfrentar a esta situación (si no estás ya metido en ella).

La madre de tu hijo se empeña en llevar al niño a una actividad extraescolar y a ti no te parece bien.

Podría ocurrir al contrario. Pero, no suele ser así.

Mi web está pensada para ayudar al progenitor que no tiene la custodia (en el 75% de los casos, el padre).

Los padres que quieren la custodia compartida y no la tienen no suelen llevarse bien con el otro progenitor.

Esto hace que cada toma de decisión, en las que se necesite consenso, se convierta en un auténtico infierno.

La madre piensa que, al tener la custodia del menor, puede hacer lo que le venga en gana con cualquier aspecto de la vida del niño.

El padre piensa que, ya que ese es uno de los temas en la vida de su hijo, en el que puede tomar decisiones, ¿por qué va a ser lo que diga la madre?

Y así es como tenemos los ingredientes necesarios para el no entendimiento.

¿Puedo negarme a inscribir a mi hijo en actividades extraescolares?

Como diría un gallego (bromas a parte)… depende.

En general, sí.

Puedes negarte.

Las actividades extraescolares,  campamentos, cursos de verano, son considerados como gastos ordinarios “no usuales”.

Esto quiere decir que no están incluidos en la pensión de alimentos, pero tampoco son gastos extraordinarios (en los que podrían obligarte a aceptar, por vía judicial, dado su carácter de “imprescindibles”).

Por lo tanto, puedes negarte.

Pero… siempre hay un pero.

Si la madre de tu hijo quiere inscribirle, a menos que esto constituya un perjuicio para el menor, podrá hacerlo siempre que:

  • no afecte a tu régimen de visitas.
  • y que sea ella quien corra con el 100% de los gastos.

Si lo que quieres saber es si puedes negarte a que tu hijo practique una actividad extraescolar concreta, la respuesta es sí.

Pero tendrás que “pelearlo” en un juzgado, y demostrar que esa actividad va en contra de la salud de tu hijo, su rendimiento escolar, el tiempo de visitas contigo, o cualquier otra cuestión que el juez considere razonable.

¿Puedo negarme al pago de las actividades extraescolares de mi hijo?

Sí.

Como te dije en el punto anterior, las actividades extraescolares, campamentos, cursos de verano, viajes al extranjero, son considerados como gastos ordinarios “no usuales”.

Es indiferente, desde el punto de vista práctico, si tienes o no la custodia compartida.

Normalmente, las actividades extraescolares se mencionan en la sentencia, para aclarar que el pago de éstas se efectuará al 50%, por cada progenitor.

Además de eso, se mencionaría que la decisión de inscribir al menor en dichas actividades debe estar consensuada por ambos progenitores.

Por lo tanto,

En caso de negarte a que el niño realice esa actividad, la madre tendría que correr con el 100% del gasto.

Como norma general, los jueces consideran que las actividades que realice el menor, mientras esté con cada uno de los progenitores, correrán por cuenta del progenitor con el que se encuentre.

Si tú le quieres llevar a nadar a tu hijo, cuando esté contigo y su madre le quiere llevar a judo, cuando esté con ella, cada cual pagará los gastos de la actividad extraescolar que con cada cual realiza el menor.

Antes de nada, será mejor que te informes de:
  • si el niño está de acuerdo con tomar esa actividad.

Normalmente, la madre ya habrá convencido al niño de lo guay que va a ser tomar esas clases de danza, de fútbol, o de dibujo artístico, antes de decirte que quiere apuntarlo.

  • si la asistencia a esas actividades va a afectar a tu régimen de visitas.

Puede que coincida con la única hora y media que tú tenías para disfrutar de tu hijo y prefieras estar con él, que dejarlo con el profesor de tenis.

  • quién va a encargarse de llevarlo a las actividades.

A lo mejor coincide con otras actividades que tú hacías con tu hijo en ese horario y no quieres renunciar a seguir haciéndolas.

  • cuál será el costo de las actividades.

Al separarte, además de quedarte sin ver a tu hijo como lo hacías antes, habrás tenido que salir del domicilio familiar, alquilarte una nueva vivienda, pagar una pensión de alimentos… Lo que para la madre no es un gasto muy grande, puede que lo sea para ti.

No confundas las actividades extraescolares con los gastos extraordinarios.

Estos últimos siempre serán abonados al 50% por ambos progenitores.

Además, en caso de negarte a ello, podrán serte reclamados vía judicial.

Nada mejor que poder llegar siempre a un consenso con la madre y evitar estos quebraderos de cabeza.

¡Lo sé!

Cuando no se puede… no se puede.

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Cuánto dura el proceso judicial por una Custodia Compartida

Habrás oído hablar, en más de una ocasión, de lo lenta que es la justicia.

¡Pues, agárrate, que hay curvas!

En este tipo de procesos, precisar un tiempo de resolución es misión imposible.

Hay determinados factores que lo pueden hacer muy tedioso.

Estos factores pueden lastrar el curso del procedimiento y alargarlo durante años.

Así como un divorcio sin hijos se podría resolver en un mes, teniendo todos los astros alineados. Una separación con hijos es mucho más complejo.

Si estás leyendo esto, es más que probable que tu caso se resolverá en un contencioso.

Por lo tanto, olvídate de despachar esto en 3 meses.

Difícilmente vas a resolver esto en menos de 8 meses.

18 meses es una buena estimación, de media.

 

Demora en los diferentes pasos hasta llegar a la custodia compartida:

  • Sólo para hacer llegar a tu ex la demanda de separación, desde que la presentes en el juzgado, van a pasar 30 días, mínimo.

Además, va a depender mucho del juzgado que tenga que dictar la sentencia.

Las comunidades que más divorcios tuvieron en 2.018 fueron Ceuta, Valencia, Cataluña y Canarias.

Por lo tanto, si vives en una de estas, te tocará esperar más que en el resto.

  • Otro factor, la mediación. Cada comunidad tiene distintos centros donde poder acudir a una mediación, previo al juicio. Ponle otros dos meses.
  • Quizá te urja pedir unas medidas provisionales, antes del juicio. Ponle un par de meses más.
  • Al tratarse de menores, intervendrá el Ministerio Fiscal, que pedirá que acudáis a una pericial con un gabinete de psicólogos y asistentes sociales. Esto puede retrasar el proceso incluso un año.

Además de las esperas para que se te asigne una mediación o un psico-social, están las demoras de estos organismos en emitir los informes.

Es habitual que un psico-social tarde 3 meses en emitir el informe.

Como has podido ver, esto no es un calendario de la liga de fútbol profesional.

Aquí sabes cuando empieza el proceso, pero nadie puede saber cuando acabará.

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FAQ Situaciones

¿Puedo pedir la custodia compartida para un bebé?

Una pregunta que se hacen muchos papás con hijos de muy corta edad es: ¿puedo pedir una custodia compartida?

La verdad es que, no hay edad mínima para pedir la custodia compartida de un hijo.

Pero, he de decirte que, dado los cuidados que requiere una criatura de apenas unos meses de vida, es difícil que puedan concederte la custodia compartida, si este es tu caso.

No obstante, no está todo perdido.

Entre otras cosas porque, debido a la lentitud de este tipo de procesos judiciales, desde que decidas meter la demanda, hasta que se celebre el contencioso que te dé una sentencia firme, échale 8 meses.

Más adelante escribiré un post sobre el tiempo estimado de un proceso completo para conseguir una custodia compartida.

Es muy complicado que un fiscal recomiende una custodia compartida cuando el menor es lactante. Teniendo en cuenta que, hay bebés que siguen tomando leche materna hasta pasado el año…

Si estás decidido a empezar a luchar por la custodia compartida, no pierdas un minuto.

Esto no significa que metas la demanda mañana mismo.

Lo que te recomiendo es que empieces, en este mismo momento, a preparar el terreno para un proceso largo, duro y muy complejo.

Esto es una carrera de fondo.

Yo he pasado por esto. Me llevó 5 años conseguir la custodia compartida de mi hijo.

Todo habría sido más rápido, si hubiera tenido la experiencia que ahora tengo.

Por eso, empecé a asesorar a padres que, como yo, no tenían la más remota idea de por dónde empezar.

Si quieres luchar por tu hijo y no quieres ir a ciegas, puedes contactar conmigo y te informaré de los distintos de programas de asesoramiento con los que cuento, según sea tu caso.

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Hasta qué edad se aplica la Custodia Compartida.

Quizá tú eres uno de los padres que ven el panorama muy negro y se pregunta: ¿Cuándo termina la Custodia Compartida? ¿En qué momento deja de tener efecto la Custodia Compartida?

Así como la patria potestad de los padres sobre sus hijos, se extingue con la mayoría de edad de estos últimos (los 18 años de edad), no ocurre lo mismo con la custodia.

Si la pregunta es tomada de manera literal, dos motivos pueden terminar con la custodia compartida:

Uno de estos motivos sería que un juez le retirase la custodia a uno de los progenitores, para dársela de manera exclusiva al otro progenitor.

Este caso es poco común, una vez que se ha otorgado la custodia compartida.

Serían necesarios motivos evidentes de un peligro real, para mantener el interés superior del menor, por parte de uno de sus progenitores.

También, un juez escucharía al menor (aunque no impositiva, la voluntad del menor), a partir de los 8 años de edad.

Otro motivo sería que, el propio menor, solicitase en un juzgado de familia, al cumplir la mayoría de edad, cuál de los progenitores quiere que se haga cargo de su custodia.

En este caso se pasaría de una custodia compartida a una exclusiva.

Pero, sea el tipo de custodia que se tenga sobre un menor, esta terminará en el momento que ese menor se emancipe.

Es decir, en el momento que este menor sea autosuficiente, económicamente, la custodia terminará.

Por lo tanto, es errónea la creencia de que una custodia, compartida o exclusiva, termina cuando el menor cumple los 18 años de edad.

También, hay que tener en cuenta diferentes circunstancias en las que un menor puede dejar de estar custodiado por sus progenitores aun no siendo autosuficiente, económicamente hablando.

Pero, esto lo veremos en otra entrada.